Soy adicto a lo tautológico, lo admito. ¿Qué más puedo decir?... Nada.
Estoy obsesionado con lo tautológico. No tengo nada más que decir.
¿Ven? No lo puedo evitar, no es mi culpa, es un sentimiento obsceno que llena mi mente con la necesidad de llenar una hoja de papel con ideas repetidas. Pero no es mi culpa de todas maneras.
Tengo una callampa en la callampa, ven… eso es tautológico.
Yo soy así, lo que pasa es que nace por que si, el maldito impulso de repetir las ideas… de una expresión diferente a la que ya está.
Tengo hongos en el champiñón, ven… eso es repetitivo.